Exclusiva: Yo no me caso con nadie!!!

Exclusiva o Matrimonio? Yo no me caso con nadie!

La Exclusiva habitualmente es confundida por parte de los propietarios con una condena a cadena perpetua, con un matrimonio mal avenido.

Una conversación como ésta ocurre una o varias veces al día en la mesa de cualquier Agente Inmobiliario:

Propietario: (entrando en la inmobiliaria) – Hola, buenos días. Ustedes trabajan con pisos, ¿no?

API: – Buenos días. Sí, cuénteme, ¿en qué podemos ayudarle?

P- Pues que tengo un piso en (ponga aquí el nombre de un barrio de su ciudad) y quiero venderlo… lo digo por si os interesa “llevarlo”.

A- Por favor, siéntese y lo comentamos. Vamos a…

P – Espera, espera…No trabajáis en Exclusiva, ¿Verdad? ¡Porque yo no me caso con nadie!

De aquí en adelante…la conversación puede llevar por derroteros insondables…

exclusiva

Es comprensible, puesto que durante muchos años la cooperación entre Agentes Inmobiliarios ha brillado por su ausencia, en perjuicio del Vendedor. Un Agente tomaba una exclusiva y la guardaba en un cajón, en muchos casos más con intención de evitar que otros vendieran la propiedad que de ayudar a vender.

La Exclusiva (compartida, multi-exclusiva, multidifusión, etc.) no es más que un ejercicio de confianza en el trabajo real de un Agente por parte del Propietario. Sí, CONFIANZA, en mayúsculas.

¿Qué significa esto? Varias cosas:

  • El propietario debe entender que, si desea trabajar con Recursos Ajenos (el tiempo y todos los medios de que dispone el Agente), con CERO inversión, va a tener que dar algo a cambio: su confianza. Eso sí, a cambio de esa confianza debe obtener ciertos beneficios.
  • Nadie, ningún Agente, te va a dar TODO si trabaja “en abierto”. Piénsalo, es lógico… ¿invertirías un solo Euro en un negocio donde los beneficios son para otra compañía?
  • El propietario debe decidir si quiere trabajar con un “Agente Inmobiliario” o con un “Expositor Inmobiliario”.
  • El único trabajo que deberá realizar el Propietario será el de conocer y buscar el mejor agente, olvidándose de intentar improvisar un “marketing” de andar por casa para conseguir vender, dejando esto en manos de un profesional.
  • Se olvidará de pasear de Agencia en Agencia para ver “¿qué hay de lo mío?”, cuando “de lo suyo” no hay nada porque no hay nadie que se preocupe y se ocupe de ello.
  • Asumir que es cierto que “cuantas más agencias lo tengan, mejor”, pero que la forma de entregar la información a esas otras agencias tiene que ser eficaz y eficiente, y que a día de hoy existen canales de colaboración, sea a través de las MLS’s (asociaciones inmobiliarias) o de colaboraciones directas entre agentes, trabajando con bases de datos comunes, que hacen de este proceso algo automático, directo. Cuando confías en Factor Immobiliari, más de 60 Agencias trabajan para ti.

Es importante asumir pues, por ambas partes, que firmar la comercialización de una vivienda en Exclusiva Compartida NO es firmar una condena para toda la vida:

  • Los mandatos tienen una duración determinada en el tiempo.
  • Un contrato en exclusiva puede romperse con tanta facilidad como se firma, cuando haya razones justificadas. Si tu agente no trabaja como te dijo que lo haría…¡FUERA!
  • La exclusiva NO impide que TÚ vendas tu propiedad.
  • Obliga al Agente a poner todos sus recursos, medios y equipos en funcionamiento, pues de otra forma no podrá ostentar esa Exclusiva.

Exclusiva Sitges Inmobiliario

Sobre todo, si te proponen una Exclusiva, asegúrate de que la vayan a compartir. No sólo que te digan que lo harán, ¡asegúrate de que lo hacen efectivamente! En caso contrario…¡PUERTA!

Así pues, como propietario, firmar la Exclusiva Compartida te va a llevar algo más de trabajo inicial, pues deberás entrevistar (sí, sí, entrevista de trabajo. Duro con ellos, que saquen todo lo que saben) a varios agentes, y así poder escoger al mejor. Pero ya sabes… “Lo que bien empieza, bien acaba”.

Si quieres un pequeño cuestionario para realizarle a los agentes con los que te vas a ver, escríbenos un CORREO (o llámanos) y te lo enviaremos gratuitamente.

Ah, por cierto: hay quien será capaz de pedirte matrimonio por “llevar tu casa”… no te fíes, seguro que no te va a ser fiel!

¡Nos vemos por Sitges!

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